La ciencia mexicana encontró una pieza decisiva para entender cómo el sistema inmunológico evita que la inflamación se salga de control. El hallazgo surgió en la Universidad Nacional Autónoma de México; El equipo dirigido por Paula Licona Limón identificó la función de la proteína TIF1 gamma en los linfocitos T reguladores. Estas células ayudan a frenar respuestas inmunológicas capaces de dañar tejidos sanos.
Proteína TIF1 gamma protege la identidad celular
Las células T reguladoras necesitan conservar su identidad para cumplir su tarea antiinflamatoria. La proteína TIF1 gamma actúa como un control que mantiene estable esa función durante una enfermedad.
Cuando los investigadores eliminaron la proteína en modelos transgénicos, aumentó la beta catenina. Además, este cambio apagó la actividad del gen FOXP3, esencial para el desarrollo y funcionamiento de esas células.
Sin ese control, los linfocitos reguladores perdieron su identidad y adquirieron características inflamatorias. En otras palabras, las células encargadas de apagar el fuego comenzaron a alimentar la respuesta que debían contener.
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Un hallazgo con potencial médico
Comprender este mecanismo podría orientar terapias más precisas para enfermedades autoinmunes y trasplantes. Asimismo, fortalecer las células reguladoras podría ayudar a reducir reacciones inmunológicas perjudiciales en determinados pacientes; En cáncer, el objetivo podría ser distinto. Los científicos plantean bloquear selectivamente esta función para impedir que las células reguladoras frenen el ataque del sistema inmunológico contra los tumores.
El descubrimiento todavía no representa un tratamiento disponible. Primero deberá validarse mediante nuevas investigaciones, estudios de seguridad y ensayos que confirmen su utilidad clínica en seres humanos.
El proyecto reunió a especialistas de México y Estados Unidos. También destacó el liderazgo científico latino dentro de una de las áreas más competitivas de la investigación biomédica internacional; La investigación requirió 13 años de trabajo y reunió a 35 especialistas. Nature Immunology publicó sus resultados, un hecho relevante para el Instituto de Fisiología Celular de la UNAM.