El escenario político de Argentina registró un punto de inflexión con una votación clave en el Congreso. Tras dos años sin una ley presupuestaria sancionada, el Parlamento aprobó el primer presupuesto del gobierno de Javier Milei, un avance central para la agenda económica del Ejecutivo.
La aprobación marca el cierre de un periodo en el que el gobierno operó con partidas prorrogadas y sin una hoja de ruta fiscal avalada por legisladores. El nuevo presupuesto proyecta una etapa de ordenamiento financiero, con metas de crecimiento económico y control de la inflación, pilares del discurso oficial desde el inicio de la actual administración.
Además, el trámite legislativo reflejó un reacomodo de fuerzas políticas. El oficialismo logró sumar apoyos clave en ambas cámaras, lo que permitió destrabar una iniciativa considerada estratégica para consolidar estabilidad macroeconómica y previsibilidad fiscal en Argentina.
El plan aprobado prevé un crecimiento económico cercano al 5 por ciento y una inflación anual de dos dígitos, muy por debajo de los niveles registrados en años recientes. Asimismo, fija como objetivo un superávit primario equivalente a poco más del uno por ciento del producto interno bruto, alineado con el compromiso de disciplina fiscal.
Presupuesto argentino y señal a los mercados
La sanción del presupuesto envía una señal relevante a los mercados y a los organismos internacionales. Por otro lado, sectores de la oposición advierten que las proyecciones oficiales resultan optimistas y plantean dudas sobre la ejecución de partidas sociales.
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De igual manera, el presupuesto se convierte en una herramienta política para el Ejecutivo, que busca avanzar en reformas estructurales durante el próximo periodo legislativo. En consecuencia, la aprobación refuerza la gobernabilidad en un contexto de alta sensibilidad social y económica.
Datos oficiales indican que el equilibrio fiscal se transformó en uno de los principales ejes del gobierno, con efectos directos en inversión, consumo y expectativas económicas de mediano plazo.