La expectativa por el Mundial de futbol ha abierto una ventana de riesgo para miles de aficionados en México. Antes de que arranque el torneo, la combinación de alta demanda, compras anticipadas y escasa regulación digital ha provocado un aumento acelerado de fraudes relacionados con boletos, viajes y productos oficiales.
Los delincuentes digitales aprovechan la ansiedad por asegurar entradas y utilizan herramientas cada vez más sofisticadas. Sitios web falsos, correos electrónicos clonados y anuncios engañosos replican la imagen de plataformas oficiales para captar pagos y datos personales. Estas prácticas se multiplican conforme crece el interés por el evento deportivo más importante del mundo.
Además, la falta de educación digital incrementa la vulnerabilidad de los usuarios. Especialistas en ciberseguridad advierten que muchas personas no revisan dominios, remitentes ni métodos de pago. Esta situación se agrava en eventos masivos, donde la urgencia reduce la capacidad de verificación.
Asimismo, el problema no se limita a boletos. Paquetes de hospedaje, transporte y mercancía “oficial” también figuran entre los principales ganchos utilizados por redes de fraude.
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México enfrenta un reto de seguridad digital rumbo al Mundial
Un dato relevante revela la magnitud del problema. Estudios citados por expertos señalan que uno de cada tres usuarios en México ha sufrido algún fraude en compras en línea, lo que coloca al país entre los más expuestos en la región. Esta realidad presiona a autoridades y empresas a acelerar marcos de protección digital.
Por otro lado, la regulación actual avanza más lento que la tecnología utilizada por los estafadores. Plataformas, aplicaciones y redes sociales concentran gran parte de las transacciones, sin controles homogéneos ni mecanismos claros de responsabilidad. En consecuencia, la prevención recae en gran medida en los consumidores.
Especialistas recomiendan desconfiar de ofertas con precios muy bajos, verificar siempre canales oficiales y evitar compartir información financiera fuera de plataformas certificadas. El crecimiento de estas estafas funciona como una señal temprana sobre los desafíos que enfrentará la seguridad digital durante el Mundial.