La tensión política en Venezuela volvió a escalar dentro de los centros penitenciarios. Un grupo de detenidos identificados como presos políticos decidió iniciar una huelga de hambre como forma de protesta, en un contexto marcado por anuncios oficiales de liberaciones parciales y denuncias persistentes de detenciones arbitrarias.
En Venezuela, los internos comenzaron a negarse a ingerir alimentos para exigir su liberación inmediata y llamar la atención sobre su situación legal. La medida fue adoptada en varias cárceles y busca presionar a las autoridades judiciales y al gobierno para que cumplan compromisos anunciados en torno a excarcelaciones y revisión de expedientes.
Además, familiares y organizaciones opositoras señalaron que muchos de los huelguistas permanecen privados de la libertad sin sentencias firmes o con procesos judiciales irregulares. La protesta surge en medio de expectativas creadas por recientes anuncios de liberaciones, que no incluyeron a todos los detenidos considerados presos políticos.
Huelga de hambre de presos políticos en Venezuela
La huelga de hambre de presos políticos en Venezuela se presenta como un acto extremo ante la falta de respuestas institucionales. Voceros de la oposición indicaron que los detenidos buscan visibilizar su situación ante la comunidad internacional y organismos defensores de derechos humanos.
Asimismo, denunciaron condiciones de reclusión precarias y limitaciones en el acceso a atención médica. En algunos centros, los internos permanecen bajo estrictos controles de seguridad, lo que incrementa la preocupación por los riesgos que implica una protesta de este tipo.
Presión interna y atención internacional
Por otro lado, la huelga ocurre mientras continúan las discusiones políticas sobre posibles gestos de distensión. Organizaciones civiles y familiares han realizado vigilias y manifestaciones pacíficas en las inmediaciones de centros de detención para exigir respuestas concretas.
Lee también: Advertencias de EU activan cautela aérea en el Pacífico mexicano. De igual manera, actores internacionales han reiterado llamados al respeto del debido proceso y a la liberación de personas detenidas por motivos políticos.
Registros recientes de organizaciones independientes indican que cientos de personas siguen encarceladas bajo esta condición en el país, a pesar de excarcelaciones anunciadas. Este dato explica por qué la huelga de hambre se convirtió en una herramienta de presión en un escenario político aún marcado por la confrontación.