La diplomacia latinoamericana registró un nuevo giro luego de que Brasil asumiera la representación de México en Perú, tras la ruptura de relaciones diplomáticas entre Ciudad de México y Lima. La medida busca garantizar un canal mínimo de interlocución y protección de intereses en medio de la crisis bilateral.
La bandera brasileña ondea ahora en la sede que ocupaba la embajada mexicana en Lima, ubicada en el distrito de San Isidro. Autoridades peruanas confirmaron que Brasil se hará cargo únicamente de asuntos diplomáticos generales, sin incluir funciones consulares ni trámites migratorios. Esta figura responde a prácticas habituales del derecho internacional cuando dos países suspenden relaciones formales.
Contexto de la ruptura entre México y Perú
La tensión escaló luego de que México otorgara asilo político a la ex primera ministra peruana Betssy Chávez, quien enfrenta procesos judiciales en su país por su presunta participación en el intento de golpe de Estado de 2022. El gobierno peruano consideró la decisión como una intromisión en asuntos internos y anunció la ruptura de relaciones diplomáticas.
Además, el Congreso peruano declaró persona non grata a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, profundizando el distanciamiento político entre ambos países y cerrando los canales diplomáticos directos.
Rol de Brasil en la representación diplomática
Brasil aceptó el encargo como país amigo con relaciones estables tanto con México como con Perú. Su función permitirá resguardar bienes diplomáticos y facilitar comunicaciones básicas entre las partes. ¿Interesado en el tema? Mira también: Venezuela afirma liberación de presos políticos y pide verificación internacional
Un dato relevante es que acuerdos de este tipo se sustentan en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que permite a un tercer Estado proteger los intereses de un país cuando no existen relaciones formales.