El flujo energético en América Latina cambió de forma acelerada cuando México asumió un papel central en el abastecimiento de petróleo a Cuba, en un contexto marcado por la contracción del suministro venezolano y una reconfiguración geopolítica en el hemisferio. La decisión coloca a México en una posición estratégica dentro de una red energética históricamente dominada por Caracas.
De acuerdo con datos de comercio y seguimiento marítimo, los envíos mexicanos de crudo y combustibles hacia la isla se intensificaron durante 2025, mientras Venezuela redujo de forma drástica su capacidad exportadora. Este cambio permitió a Cuba sostener parte de su generación eléctrica en medio de apagones recurrentes y escasez de combustible.
Petróleo a Cuba y el nuevo rol de México
El gobierno de México sostuvo que los envíos se mantienen dentro de esquemas previos y acuerdos de cooperación, sin incrementos extraordinarios. Sin embargo, analistas energéticos señalan que, en términos prácticos, México se convirtió en el principal proveedor de hidrocarburos para Cuba, cubriendo una porción significativa de sus importaciones totales.
Asimismo, el debilitamiento del sector petrolero de Venezuela aceleró esta transición. La caída en producción, combinada con sanciones internacionales, redujo la capacidad de Caracas para sostener los envíos que durante años fueron clave para la economía cubana. En consecuencia, el mapa energético regional comenzó a desplazarse hacia el Golfo de México.
Por otro lado, este movimiento genera tensiones diplomáticas. Funcionarios y analistas advierten que la política energética mexicana podría convertirse en un punto sensible en la relación con Estados Unidos.
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Impacto regional y cifras clave
Datos recientes muestran que los cargamentos mexicanos alcanzaron niveles que cubren cerca de la mitad del crudo importado por Cuba, un volumen que no se registraba desde hace más de una década. Este cambio consolida a México como un actor energético relevante en el Caribe, mientras la región enfrenta un entorno de alta volatilidad política y económica.