En distintos puntos de Estados Unidos, un gesto cotidiano se transformó en un acto colectivo de resistencia. Mujeres latinas comenzaron a usar un peinado indígena tradicional como protesta pacífica frente a las redadas y acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, conocido como ICE.
La iniciativa surge en un contexto de miedo e incertidumbre dentro de comunidades migrantes. Ante ese escenario, las participantes decidieron responder con identidad, visibilidad y cultura, alejándose de la confrontación directa y apostando por un símbolo que conecta con sus raíces.
Identidad como resistencia
El movimiento retoma trenzas dobles adornadas con cintas de colores, un peinado con profundo significado en diversas culturas indígenas de América Latina. Para quienes lo portan, no se trata de moda ni de estética, sino de un mensaje claro de orgullo y solidaridad.
Las organizadoras explican que el peinado funciona como un recordatorio visual de que las comunidades latinas siguen presentes, unidas y visibles. Cada trenza representa historia, paciencia y fortaleza, valores que hoy adquieren un sentido político y social.
Además, las participantes comparten imágenes del peinado en redes sociales para amplificar el mensaje. De esta forma, la protesta pacífica trasciende el espacio físico y se convierte en una acción colectiva que conecta a mujeres de distintas ciudades y orígenes.
El gesto también busca generar conversación sobre el impacto humano de las políticas migratorias. Muchas de las mujeres que participan son inmigrantes o hijas de inmigrantes que han vivido separaciones familiares, procesos legales largos o temor constante a la deportación.
Lejos de los discursos de confrontación, la protesta apuesta por la cultura como lenguaje común. La imagen de las trenzas se ha convertido en un símbolo de dignidad frente a un entorno adverso.
El movimiento demuestra cómo la identidad cultural puede convertirse en una herramienta poderosa de expresión social. En un momento de tensión, estas mujeres eligieron responder con raíces, memoria y presencia.
Lee también: Jugadores latinos mantienen firme su presencia en la NFL