La relación entre México y Perú atraviesa uno de sus momentos más delicados tras un nuevo reclamo formal presentado por el gobierno peruano. El episodio reavivó un conflicto diplomático que permanece latente y que involucra directamente a la exprimera ministra peruana Betssy Chávez, asilada en la embajada mexicana en Lima.
Desde Lima, la Cancillería peruana expresó su inconformidad por la difusión de mensajes de carácter político atribuidos a Chávez desde la sede diplomática mexicana. El gobierno sostuvo que dichas acciones vulneran los principios que rigen el asilo diplomático y contravienen normas internacionales aceptadas por ambos países.
Además, Perú solicitó de manera oficial que se retiren los contenidos difundidos y que se garantice que no se repitan actos similares. Las autoridades peruanas señalaron que el asilo debe mantenerse al margen de la actividad política activa, especialmente cuando se desarrolla desde instalaciones diplomáticas.
México Perú y el debate sobre el asilo diplomático
La tensión entre México Perú no es un hecho aislado. El diferendo se remonta al otorgamiento de asilo político a Betssy Chávez, decisión que llevó a Perú a romper relaciones diplomáticas con México a finales de 2025. Desde entonces, el vínculo bilateral se mantiene limitado a funciones consulares y comerciales.
Por otro lado, el gobierno mexicano ha defendido su actuación bajo el argumento de que el asilo se concedió conforme al derecho internacional vigente. También ha sostenido que esta medida no representa una intervención en los asuntos internos del Estado peruano.
Impacto regional de la tensión México Perú
Asimismo, el caso ha generado debate en la región sobre los límites del asilo diplomático y su aplicación en contextos de alta polarización política.
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En consecuencia, la administración de la embajada mexicana en Lima quedó bajo resguardo de Brasil tras la ruptura diplomática, una señal clara del deterioro en la relación bilateral. Este episodio refleja cómo decisiones diplomáticas pueden escalar rápidamente cuando se mezclan con dinámicas políticas internas.
La población peruana residente en México y la comunidad mexicana en Perú superan juntas las 40 mil personas, lo que mantiene activos los servicios consulares pese a la crisis institucional entre ambos gobiernos.